Los Dos Tipos de Meditación en el Ver Superior
Garchen RinpocheTienes que Meditar Más
Cuando permaneces en un estado de calma mental, te sientes muy feliz y careces de pensamientos por completo. Experimentas dicha y paz mientras meditas.
Sin embargo, cuando no estás meditando, la mente comienza nuevamente a aferrarse a las apariencias externas. Debido a las huellas habituales en la mente, regresan las mismas sensaciones de antes.
Una vez más experimentarás los mismos sentimientos de felicidad y sufrimiento. Así, volverás a sufrir igual que antes.
En una ocasión, Milarepa preguntó a su discípulo Rechungpa cómo iba su meditación, y este respondió: “Cuando medito me siento muy feliz, pero cuando no lo hago, el sufrimiento es igual que antes”. Milarepa contestó: “Bueno, eso significa que tienes que meditar más”.
Al salir del estado de meditación surgen diversos sentimientos; para ello existe un método llamado “meditación analítica”. Esta se realiza conforme a las prácticas de los eruditos que estudiaron las escrituras y analizaron basándose en el razonamiento lógico.
Por ejemplo, al establecer la ausencia de un “yo”: todo está vacío de los dos tipos de “yo”, el “yo” de la persona y el “yo” de los fenómenos. De este modo, se obtiene una certeza basada en la lógica y las escrituras.
Diferentes Tipos de Meditación
Existen diferentes tipos de individuos. Algunos prefieren investigar y analizar, por lo que observan su mente y examinan los pensamientos que surgen.
Otros entran en el estado de meditación de manera muy directa. Debido a huellas habituales previas, simplemente saben cómo meditar de forma natural y comprenden espontáneamente la naturaleza de la mente.
La práctica que realizan se denomina “meditación de emplazamiento”. Existen la meditación analítica y la meditación de emplazamiento.
Quien practica la meditación de emplazamiento reconoce los pensamientos y sabe también que estos son los creadores de todo sufrimiento; por tanto, se emplaza directamente en la naturaleza de su mente.
Elegir el Mejor Tipo de Meditación
Existen dos tipos de enfoques para la meditación; debes ver por ti mismo cuál se adapta mejor a ti. Sin importar qué tipo de individuo seas, tienes que elegir cuál de ellos te conviene realmente.
Si eres capaz de llevar diversas apariencias externas y circunstancias al camino a través de la meditación, entonces la meditación de emplazamiento —simplemente descansar en la mente— es adecuada.
Si tienes muchos pensamientos, si hay mucha actividad mental, tal vez la meditación analítica sea más adecuada. En ese caso, deberías leer más escrituras y hacer preguntas a quienes conocen los textos, para así poder dedicarte a la meditación analítica.
Dependiendo de cuál se adapte mejor a ti, puedes aplicar cualquiera de los dos enfoques.