Más Allá del Yo y del No Yo
Garchen RinpochePodemos concluir que no hay un “yo” porque, al intentar investigarlo, no logramos encontrarlo; buscamos, pero no aparece. Sin embargo, tampoco podemos afirmar que no exista. Es cierto que no se puede decir que sea inexistente. Por lo tanto, la naturaleza de la mente está más allá de eso, más allá de esos conceptos limitantes de existencia y no existencia.
Al principio, cuando todavía percibimos un “yo” de manera habitual, cuando no meditamos, a nuestra mente se le llama “conciencia racional”. La conciencia racional percibe un mundo dualista de “yo” y “otros”.
Pero luego, al observar la naturaleza de aquello que percibe, no podemos afirmar que realmente exista un “yo” o un “otro”, puesto que no es posible encontrar ni identificar nada.
Si lo hubiera, deberíamos ser capaces de identificarlo, pero eso no es posible.
Por consiguiente, primero parece que no hay un yo; pero, al final, tampoco es el caso de que no haya nada. El aferramiento a su inexistencia también debe ser eliminado.
En última instancia, debes liberarte de todos estos conceptos de existencia y no existencia, de todo aferramiento. Una vez que te liberas de ello y ya no piensas “Es esto” o “Es aquello”, no quedan conceptos limitantes en la mente; a eso se le llama “sabiduría primordial no dual”.
La naturaleza de esta conciencia racional es sabiduría primordial, pero recibe ese nombre cuando no reconoce su propia naturaleza.
Al principio, la forma de comprender esto es entendiendo primero la inexistencia de un “yo”. Primero intentas buscar el “yo” y no logras encontrarlo.
Luego, tras haber resuelto que no hay un “yo”, también te liberas de ese pensamiento, la idea de que no hay nada.
Así que primero debes buscar realmente un yo y resolver que no puede ser hallado ni identificado; y como no puede identificarse, casi parece que no hubiera nada en absoluto.